Entre los países afectados se encuentran Alemania, Australia, Chile, España, Francia, Japón y el Reino Unido.

La propuesta busca convertir en obligatorio un requerimiento que hasta ahora era opcional.

Además del historial en redes sociales, el aviso publicado en el Registro Federal plantea solicitar “elementos de datos de alto valor”, que incluyen todos los números de teléfono de los últimos cinco años, todas las direcciones de correo electrónico de los últimos diez años, información detallada de familiares (nombres, fechas de nacimiento, residencias) y datos biométricos como rostro, huella dactilar, ADN e iris. El presidente Donald Trump defendió la medida argumentando la necesidad de reforzar la seguridad: “Queremos asegurarnos de no permitir que las personas equivocadas entren en nuestro país”. La CBP justificó la propuesta citando una orden ejecutiva de Trump para proteger a la nación contra amenazas terroristas. Críticos y analistas del sector turístico han expresado su preocupación, señalando que la medida podría desalentar a millones de visitantes y afectar negativamente a la economía, especialmente de cara a eventos como el Mundial de Fútbol de 2026.