La mediación estadounidense busca restaurar un acuerdo de paz previo y estabilizar la región del sudeste asiático. Los combates, que dejaron al menos 20 muertos y obligaron a cientos de miles de personas a huir, representaron la escalada más letal desde julio. Cada país culpaba al otro de iniciar las hostilidades.

A través de su red social Truth Social, Trump informó sobre su conversación con el primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, y el de Camboya, Hun Manet. “Han acordado cesar todos los disparos a partir de esta noche y volver al acuerdo de paz original alcanzado conmigo”, publicó el mandatario, refiriéndose a un pacto mediado por Estados Unidos y Malasia en julio. El secretario de Estado, Marco Rubio, también había expresado la preocupación de Washington, instando a ambas partes a proteger a los civiles y regresar a las medidas de desescalada de los Acuerdos de Paz de Kuala Lumpur. El conflicto tiene raíces históricas en un acuerdo fronterizo de 1907 entre el Reino de Siam y Francia, que dejó zonas en disputa. La intervención de Trump se enmarca en un esfuerzo por reafirmar el papel de Estados Unidos como mediador en conflictos internacionales, un tema recurrente de su presidencia.