En noviembre, la BBC se disculpó por haber creado esa impresión. El presidente de la cadena, Samir Shah, admitió en una carta a Trump que la edición podría haber sido malinterpretada, aunque la corporación ha negado las acusaciones de difamación y ha manifestado su intención de defenderse legalmente. La demanda subraya que la marca personal del republicano está valuada en miles de millones de dólares, justificando así la elevada suma exigida por los daños supuestamente causados.