Tras reuniones en Berlín entre enviados estadounidenses, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y líderes europeos, Washington reporta “avances sustanciales” en las negociaciones.
El presidente Donald Trump ha declarado que se está “más cerca que nunca” de un acuerdo, destacando que cuenta con un “apoyo enorme” de los aliados europeos. El plan de paz, del cual no se han revelado todos los detalles, incluiría garantías de seguridad para Ucrania similares a las del Artículo 5 de la OTAN, que compromete a los miembros a una defensa mutua. Sin embargo, no contemplaría el despliegue de tropas estadounidenses en territorio ucraniano.
A pesar del optimismo, persisten obstáculos importantes, principalmente en lo que respecta a los territorios ocupados por Rusia.
Funcionarios estadounidenses han indicado que Ucrania debería aceptar la retirada de sus fuerzas de la región de Donetsk como parte del acuerdo, una concesión que Zelenski ha calificado como no beneficiosa para su país. Por su parte, el Kremlin ha señalado que solo aceptará un alto al fuego después de dicha retirada. Trump ha expresado su frustración con ambos bandos y ha instado a Zelenski a ser “realista”, afirmando que Rusia “tiene la sartén por el mango” debido a su tamaño y fuerza. En este contexto, Trump también ha pedido la celebración de elecciones en Ucrania, a lo que Zelenski ha respondido que está “listo” si se garantiza la seguridad del proceso.













