Las declaraciones han expuesto desacuerdos en políticas clave y han ofrecido una mirada inusual al funcionamiento del círculo íntimo del poder.
En las entrevistas, realizadas por el periodista Chris Whippe, Wiles describió a Trump con una “personalidad de alcohólico”, aunque aclaró que el presidente no consume alcohol. Explicó que, al igual que los alcohólicos funcionales, Trump exagera su personalidad y “opera con la idea de que no hay nada que no pueda hacer.
Nada, cero, nada”.
Sorprendentemente, Trump defendió a Wiles tras la publicación, declarando al New York Post: “Yo no bebo alcohol.
[...] Pero muchas veces he dicho que, si lo hiciera, tendría una muy buena probabilidad de ser alcohólico. [...] Tengo una personalidad muy posesiva”.
Además, Wiles confirmó que la agresiva campaña militar contra embarcaciones en el Caribe tiene como objetivo un cambio de régimen en Venezuela. “Quiere seguir volando barcos hasta que Maduro se rinda”, afirmó, contradiciendo la postura oficial de que la operación es únicamente para la interdicción de drogas. El reportaje también incluyó descripciones poco halagadoras de otras figuras de la administración, como el vicepresidente JD Vance y el empresario Elon Musk. A pesar de la controversia, Trump expresó su confianza en Wiles, calificándola de “fantástica”.













