La administración Trump ha ampliado significativamente su política de prohibición de viajes, sumando siete nuevos países a la lista de veto total de ingreso a Estados Unidos e imponiendo restricciones a otras 15 naciones. Esta medida, justificada por razones de seguridad nacional, duplica el número de países afectados y profundiza la estrategia migratoria restrictiva del gobierno. Mediante una orden ejecutiva, el presidente Donald Trump restringió por completo la entrada a ciudadanos de Burkina Faso, Laos, Malí, Níger, Sierra Leona, Sudán del Sur y Siria. Adicionalmente, se vetó el ingreso a personas que porten documentos de viaje emitidos o avalados por la Autoridad Nacional Palestina. Esta decisión se formalizó tras un atentado en Washington en noviembre, perpetrado por un asilado afgano, que resultó en la muerte de dos miembros de la Guardia Nacional. La Casa Blanca argumentó que la ampliación del veto es necesaria para “impedir la entrada de nacionales extranjeros sobre los cuales el Gobierno de Estados Unidos carece de información suficiente para evaluar los riesgos que representan”.
La medida se suma a las prohibiciones totales ya vigentes desde junio para 12 países, entre ellos Afganistán, Irán, Libia, Somalia y Yemen.
Con la nueva actualización, el número de países con prohibición total de viaje asciende a 19, además de la Autoridad Nacional Palestina. Paralelamente, se impusieron restricciones parciales, que afectan principalmente visas de visitante, a ciudadanos de 15 países adicionales, en su mayoría africanos, como Angola, Nigeria y Senegal. El gobierno de Trump sostuvo que muchos de los países afectados presentan “corrupción generalizada, documentos civiles y de antecedentes penales fraudulentos o poco fiables”, lo que dificulta la evaluación de sus ciudadanos. Críticos de la medida señalan que impide injustamente la entrada a personas de una amplia gama de naciones, resucitando una política emblemática del primer mandato de Trump.
En resumenLa administración Trump ha endurecido su política de veto migratorio, ampliando la prohibición total de entrada a 19 países y la Autoridad Palestina, y aplicando restricciones parciales a otras 19 naciones. Justificada en la seguridad nacional, la medida representa una continuación de la línea dura en materia de inmigración que ha caracterizado a su presidencia.