La Embajada de Estados Unidos en Quito confirmó que la operación tiene como objetivo proteger a ambas naciones de amenazas compartidas. Este despliegue es significativo ya que Manta fue sede de una base militar estadounidense hasta 2009, y su regreso, aunque temporal, ocurre a pesar de que los ecuatorianos votaron “no” al retorno de bases militares extranjeras en un referendo reciente promovido por el propio Noboa. El presidente ecuatoriano ha manifestado su intención de endurecer la lucha contra el crimen organizado con el apoyo del gobierno de Donald Trump. Días antes del arribo de las tropas, aviones estadounidenses llegaron a Ecuador con “material de índole militar”.

La cooperación se da en el marco de una ofensiva más amplia de la Casa Blanca en la región, que incluye ataques a presuntas narco-embarcaciones en el Caribe y el Pacífico. Ecuador, ubicado entre los mayores productores de cocaína del mundo, Colombia y Perú, ha incrementado sus incautaciones de droga con el apoyo de la Marina estadounidense.