El sospechoso, identificado como Claudio Manuel Neves Valente, ciudadano portugués, obtuvo su residencia permanente en 2017 tras ser seleccionado en el sorteo.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) detuvo de inmediato la aceptación y procesamiento de solicitudes del programa DV1, que otorga anualmente hasta 55,000 tarjetas de residencia a ciudadanos de países con bajas tasas de migración a Estados Unidos. La suspensión afecta a miles de solicitantes que se encontraban en diversas etapas del proceso, creando un limbo legal y una gran incertidumbre sobre el futuro del programa. La decisión se alinea con la política migratoria restrictiva de Trump, utilizando un incidente de seguridad específico para justificar la paralización de un canal de inmigración legal que ha estado en vigor desde 1990. Esta acción recuerda a una suspensión temporal en 2017, también bajo la administración Trump, tras otro atentado perpetrado por un beneficiario de la lotería de visas, lo que sugiere un patrón en el uso de eventos violentos para impulsar cambios en la política migratoria.













