Estas declaraciones contrastan con las recientes amenazas del presidente Donald Trump sobre posibles ataques a cárteles en territorio mexicano.

En una conferencia de prensa, Rubio destacó la colaboración con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando que, aunque “queda mucho por hacer, pero tenemos cooperación”. El secretario utilizó esta relación como un contrapunto a la situación con Venezuela, donde acusó al gobierno de Nicolás Maduro de no cooperar y, en cambio, colaborar “abiertamente con elementos criminales” como el ELN y las disidencias de las FARC. Rubio identificó a los grupos criminales transnacionales como “la amenaza más primordial de la región”, afectando no solo a México, sino a todo el hemisferio. Mencionó también la cooperación con otros países como Panamá, Costa Rica, Ecuador y El Salvador.

Las palabras de Rubio se producen en un contexto de mensajes contradictorios desde Washington. Apenas unos días antes, el presidente Trump no descartó ordenar ataques en México, similares a los que se realizan contra “narcolanchas” en el Caribe, y afirmó que la frontera sur del lado mexicano está bajo el control de los cárteles. Al ser consultado sobre si el objetivo de EE.

UU. es derrocar a Maduro, Rubio evitó una respuesta directa, afirmando que la estrategia es proteger “los intereses de Estados Unidos” ante un “régimen ilegítimo que coopera abiertamente con terroristas”.