Esta medida del Departamento del Tesoro busca aumentar la presión sobre lo que Washington califica como un “narcoestado rebelde”.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a siete individuos por su presunta complicidad en “transacciones corruptas” y por apoyar al gobierno de Maduro. Entre los sancionados se encuentran familiares directos de Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores, quien ya había sido sancionado la semana pasada por su presunta participación en una trama de corrupción en la petrolera estatal PDVSA. Las nuevas medidas afectan a la madre de Malpica Flores (hermana de Cilia Flores), su padre, su hermana, su esposa y su hija.

También fueron sancionados dos familiares del empresario panameño Ramón Carretero Napolitano, presuntamente vinculado a operaciones financieras del ejecutivo venezolano.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró: “No permitiremos que Venezuela siga inundando nuestra nación con drogas mortales.

Maduro y sus cómplices criminales amenazan la paz y la estabilidad de nuestro hemisferio”.

Estas sanciones se suman a una campaña de “máxima presión” que incluye un amplio despliegue militar en el Caribe, ataques a presuntas “narcolanchas” y un bloqueo a petroleros sancionados. El gobierno de Maduro ha negado vehementemente cualquier vínculo con el crimen organizado, argumentando que Estados Unidos busca un cambio de régimen para tomar control de las vastas reservas de petróleo de Venezuela.