En su discurso a la nación, Trump culpó a la migración por el deterioro económico y social, asegurando haber revertido una "invasión en la frontera". Como parte de este endurecimiento, la administración suspendió el Programa de Visas de Diversidad, conocido como la "lotería de las green cards", tras vincularlo con el autor de un tiroteo en la Universidad de Brown. Además, se amplió la prohibición de viajes para incluir a un total de 39 países, con vetos totales o parciales. Otra medida de alto impacto es el plan para multiplicar los casos de desnaturalización, buscando revocar la ciudadanía a personas que la obtuvieron presuntamente de forma fraudulenta. Un documento interno instruye a las oficinas de inmigración a remitir entre 100 y 200 casos mensuales al Departamento de Justicia, un aumento exponencial comparado con el promedio histórico. Estas políticas han generado un clima de temor y enfrentado un creciente costo político, como señaló el estratega Mike Madrid: “La gente está empezando a ver esto ya no como una cuestión de inmigración, sino como una violación de derechos”.