Entre el material eliminado se encontraba una imagen donde aparecía el presidente Donald Trump junto a Epstein, Melania Trump y Ghislaine Maxwell.

Aunque el Departamento de Justicia argumentó que la eliminación fue una medida temporal para proteger la identidad de las víctimas y que los archivos volverían a ser publicados con "censuras mínimas", la acción alimentó acusaciones de encubrimiento e interferencia política por parte de congresistas demócratas. El fiscal Todd Blanche defendió el proceso, afirmando que se sigue un método riguroso para proteger a las víctimas conforme a la ley.

A pesar de la publicación de miles de páginas, que incluyen fotos del expresidente Bill Clinton y otras figuras públicas, críticos señalan que faltan documentos clave como entrevistas del FBI con sobrevivientes y memorandos internos que podrían aclarar por qué Epstein recibió un acuerdo judicial favorable en 2008. Sobrevivientes del caso han calificado la divulgación como insuficiente, argumentando que la censura selectiva impide conocer la responsabilidad de personas influyentes.