La campaña, denominada 'Lanza del Sur', ha generado una fuerte controversia.

Gobiernos como los de Venezuela y Colombia, así como la ONU y expertos en derecho internacional, han denunciado los ataques como asesinatos y ejecuciones extrajudiciales que violan el derecho internacional. La polémica se intensificó tras un ataque el 2 de septiembre en el que se bombardeó a dos sobrevivientes que se aferraban a los restos de una lancha, un hecho que ha sido calificado como un posible crimen de guerra. A pesar de las críticas, la Casa Blanca defiende la legalidad de las operaciones, argumentando que Estados Unidos se encuentra en un "conflicto armado directo" con los cárteles de la droga. La jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, declaró que el presidente Trump "quiere seguir haciendo estallar barcos hasta que Maduro se rinda", vinculando la campaña antidrogas con el objetivo de un cambio de régimen en Venezuela.