La administración Trump ha endurecido aún más su política migratoria al ampliar la prohibición de entrada a Estados Unidos, sumando a siete nuevos países a la lista de veto total y aplicando restricciones parciales a otras quince naciones. La medida, justificada por razones de seguridad nacional, duplica el número de países afectados por las limitaciones de viaje. Mediante una proclamación presidencial, se impuso una prohibición total de viaje a ciudadanos de Burkina Faso, Malí, Níger, Sudán del Sur y Siria, así como a personas con documentos de viaje emitidos por la Autoridad Nacional Palestina.
Laos y Sierra Leona, que antes tenían restricciones parciales, ahora enfrentan un veto total.
Con esta actualización, el número de países con prohibición completa asciende a 19.
Además, se aplicaron restricciones parciales a 15 naciones, en su mayoría africanas, como Angola, Nigeria, Senegal y Tanzania.
La Casa Blanca argumentó que los países afectados presentan “deficiencias graves en la revisión, evaluación y el intercambio de información”, además de corrupción y falta de control gubernamental, lo que dificulta evaluar los riesgos que sus ciudadanos podrían representar. La decisión se produce tras un atentado en Washington perpetrado por un asilado afgano, lo que fue citado como ejemplo de las vulnerabilidades del sistema. Países de América como Cuba y Haití ya se encontraban en la lista de naciones con restricciones, consolidando una política de control fronterizo cada vez más estricta.
En resumenLa administración Trump expandió su veto migratorio, prohibiendo totalmente la entrada a ciudadanos de siete países más y aplicando restricciones a otros quince. La medida, justificada por seguridad nacional, eleva a 39 el número de naciones con algún tipo de limitación para viajar a Estados Unidos.