El sospechoso, Claudio Manuel Neves-Valente, un ciudadano portugués de 48 años, obtuvo su residencia permanente en 2017 tras ser seleccionado en el sorteo. Neves-Valente fue hallado muerto por suicidio y es acusado de matar a dos estudiantes en la Universidad de Brown y a un profesor del MIT. Tras el incidente, Noem instruyó al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) a detener la aceptación y procesamiento de solicitudes del programa DV1 “para garantizar que ningún otro estadounidense resulte perjudicado”. El programa, creado en 1990, otorga hasta 55,000 residencias permanentes al año a ciudadanos de países con bajas tasas de migración a EE.

UU.

La suspensión ha dejado en el limbo a miles de solicitantes y ha reavivado el debate sobre los controles de seguridad en los procesos migratorios, afectando principalmente a ciudadanos de naciones de Latinoamérica, África y Asia.