Esta medida busca intensificar la presión sobre lo que Washington describe como una red de “narcocorrupción” que sostiene al gobierno venezolano.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció sanciones contra siete personas. La medida se centra en el entorno de Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores, quien ya había sido sancionado previamente. Las nuevas sanciones se extienden a la madre de Malpica Flores (hermana de la primera dama), su padre, su hermana, su esposa y su hija.
Además, se sancionó a dos familiares del abogado panameño Ramón Carretero, presuntamente vinculado a operaciones financieras del gobierno.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que los individuos sancionados están “apuntalando el narcoestado delincuente de Nicolás Maduro” y afirmó que la administración Trump “seguirá atacando a las redes que sustentan su dictadura ilegítima”. Estas acciones se producen en un contexto de máxima presión, que incluye un despliegue militar en el Caribe, la incautación de buques petroleros y un bloqueo naval. El gobierno de Maduro ha negado sistemáticamente las acusaciones de vínculos con el crimen organizado, argumentando que el verdadero objetivo de EE. UU. es tomar el control de las vastas reservas de petróleo de Venezuela.













