Pritzker, y la alcaldesa de Chicago se opusieron firmemente, acusando al presidente de tener un motivo oculto: castigar a sus oponentes políticos. Después de que dos tribunales inferiores fallaran en contra del envío de tropas, el gobierno de Trump presentó un recurso de urgencia ante la Corte Suprema. En su argumentación, el procurador general, John Sauer, afirmó que los agentes federales en Chicago operaban “bajo la amenaza constante de la violencia de los manifestantes” y que el bloqueo interfería con la autoridad presidencial. A pesar de que la corte tiene una mayoría conservadora de 6-3, rechazó el recurso del gobierno, una acción inusual contra la administración Trump.

La decisión dividió a los jueces conservadores, con Samuel Alito, Clarence Thomas y Neil Gorsuch posicionándose en contra del bloqueo.

Analistas señalan que el fallo refuerza los límites al uso de fuerzas militares para tareas de seguridad interna sin el consentimiento de las autoridades estatales, un tema sensible en un año marcado por protestas y tensiones políticas.