EE. UU. Sanciona a Funcionarios Europeos por “Censura” en Plataformas Digitales
La administración de Donald Trump ha impuesto una prohibición de visa a cinco ciudadanos europeos, incluido el excomisario de la Unión Europea, Thierry Breton, acusándolos de “coaccionar” a plataformas de redes sociales estadounidenses para que censuren ciertos puntos de vista. Esta medida marca una escalada en las tensiones transatlánticas sobre la regulación de contenidos en internet. El Departamento de Estado describió a Breton como “la mente maestra” detrás de la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la UE, una legislación que impone a las grandes tecnológicas estrictas normas de moderación de contenido y protección de datos. Según el comunicado, estos “activistas radicales y oenegés instrumentalizadas han impulsado medidas de censura por parte de estados extranjeros”. Los conservadores estadounidenses han criticado la DSA, calificándola como un arma de censura contra el pensamiento de derecha en Europa, una acusación que la UE niega. Además de Breton, las sanciones afectan a Imran Ahmed, fundador del Centro para la Lucha contra el Odio Digital (CCDH), y a Anna-Lena von Hodenberg y Josephine Ballon, de la organización alemana HateAid, a la que el Departamento de Estado acusa de “reforzar” la DSA. El secretario de Estado, Marco Rubio, enmarcó la decisión dentro de la doctrina “América Primero”, advirtiendo que Washington no tolerará lo que considera ataques externos contra la libertad de expresión de empresas y usuarios de Estados Unidos, y amenazó con ampliar la lista de sancionados si estas prácticas continúan.



Artículos
3
EU acusa al régimen venezolano de facilitar rutas de drogas hacia México. Cártel de Sinaloa y Los Zetas, socios estratégicos de Maduro para traficar cocaína. Diosdado Cabello recibió sobornos millonarios para proteger envío de cocaína decomisado en Campeche

El mandatario estadounidense sostuvo que evalúa varias opciones ante la situación en Irán. Una ONG reporta al menos 538 muertos y más de 10,600 detenidos en protestas en todo el país.

Frederiksen advirtió que la disputa por Groenlandia trasciende lo visible y supone una prueba clave para Dinamarca y el orden internacional.

Estos choques se producen en un momento en que las negociaciones para implementar un acuerdo alcanzado en marzo de 2025






