La secretaria del DHS, Kristi Noem, fue explícita al advertir sobre las consecuencias de no aceptar la oferta: “Los extranjeros en situación ilegal que no aprovechen esta oferta especial solo tendrán una alternativa: serán detenidos, expulsados y no podrán volver nunca más a Estados Unidos”.

Los interesados deben registrarse a través de la aplicación oficial CBP Home para gestionar su salida. La campaña ha sido acompañada por una controvertida estrategia de comunicación en redes sociales, donde cuentas oficiales del gobierno han difundido videos de redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con música y temáticas navideñas. Esta táctica ha sido duramente criticada por activistas y líderes religiosos, quienes acusan al gobierno de instrumentalizar símbolos festivos para promover una política de expulsión y generar miedo.

La administración justifica la medida desde una perspectiva presupuestal, argumentando que el costo de una deportación forzosa es significativamente mayor que el incentivo ofrecido.