Siguiendo las instrucciones del presidente Trump, Noem ordenó al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) “suspender el programa DV1 para garantizar que ningún estadounidense más resulte perjudicado por este desastroso programa”. El Programa de Visas de Diversidad fue creado en 1990 y otorga anualmente hasta 55,000 residencias permanentes a ciudadanos de países con bajos índices de inmigración a Estados Unidos. La suspensión afecta a miles de solicitantes en todo el mundo y genera incertidumbre sobre el futuro del programa, que ya había sido criticado en el pasado por Trump. En 2017, el programa fue objeto de escrutinio después de que el autor de un atentado en Nueva York también resultara ser un beneficiario. La medida actual representa un endurecimiento significativo en la política migratoria y se alinea con la postura restrictiva de la administración.