Su plan, detallado en un documento de 38 páginas titulado “GREAT Trust”, contempla una inversión de hasta 100 mil millones de dólares para reconstruir el enclave, pero bajo una nueva gobernanza liderada por Estados Unidos y otros países. La propuesta sugiere reubicar a los 1.8 millones de palestinos en “varios dominios” que serían construidos en “otros países de interés con corazones humanitarios”.

Esta idea ha sido duramente criticada y calificada como un plan de “limpieza étnica” por funcionarios de Jordania y Egipto, así como por el senador estadounidense Chris Van Hollen. Mientras tanto, Trump se prepara para reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para avanzar en la segunda fase de un acuerdo de paz, que incluye la retirada israelí de Gaza y la formación de un gobierno tecnocrático.

Sin embargo, los informes indican una creciente frustración en Washington, ya que Netanyahu estaría tomando “medidas que socavan el frágil alto el fuego”.