El principal obstáculo es la cuestión territorial, específicamente el futuro de la región del Donbás.

El plan contempla congelar los combates en las líneas de frente actuales y establecer una zona desmilitarizada, una concesión que Zelenski estaría dispuesto a someter a referéndum.

A cambio, Estados Unidos ha ofrecido a Ucrania “fuertes” garantías de seguridad a 15 años, similares a las de la OTAN, aunque Zelenski solicitó un plazo más largo. La propuesta también incluye un paquete de ayuda de 800 mil millones de dólares para la reconstrucción de Ucrania. La comunidad internacional, especialmente los líderes europeos, sigue el proceso con cautela, temiendo una decisión que pueda envalentonar a Rusia, que ha exigido concesiones territoriales y la retirada de tropas ucranianas como condición para la paz.