Otro punto central será Irán.

A pesar de que Trump declaró en junio que el programa nuclear iraní había sido “totalmente destruido”, Netanyahu pretende discutir la expansión de las capacidades de misiles balísticos de Teherán y buscaría autorización para un nuevo ataque, posiblemente en una operación conjunta con Estados Unidos. Esta postura contrasta con los intentos de la administración Trump de reanudar negociaciones con Teherán. La reunión, que marca el quinto encuentro entre ambos líderes desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, también abordará discrepancias sobre las acciones de Israel en Siria y Líbano, consideradas contrarias a los intereses estadounidenses.