El encuentro, celebrado en la residencia de Mar-a-Lago, se centró en desbloquear la siguiente etapa del frágil alto el fuego en Gaza, vigente desde octubre.

Trump lanzó un ultimátum directo a Hamás, advirtiendo que “lo pagará caro” si no se desarma “en un periodo de tiempo bastante corto”, una condición que, según él, ya fue acordada. El presidente estadounidense expresó su pleno respaldo a la estrategia de Israel, afirmando: “No me preocupa nada de lo que esté haciendo Israel.

Han cumplido el plan”.

La segunda fase del acuerdo contempla la retirada del ejército israelí, la reconstrucción de Gaza y el establecimiento de un gobierno de transición. Además del conflicto en Gaza, la reunión abordó la creciente tensión con Irán.

Trump amenazó con que si Teherán intenta fortalecer nuevamente su programa nuclear, Estados Unidos “no va a tener otra opción más que erradicar” esa acumulación de armas. Este tema surge a medio año de los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes.

En un gesto de cercanía, Netanyahu anunció que Trump recibirá el Premio Israel, el galardón más prestigioso del país, siendo la primera vez que se otorga a un no israelí, en reconocimiento a su labor en las negociaciones de paz.