La dependencia estadounidense afirmó que estas acciones buscan hacer rendir cuentas a ambos países por su “agresiva e imprudente propagación de armas mortales”.
John Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, declaró: “Seguiremos tomando medidas rápidas para privar del acceso al sistema financiero estadounidense a quienes hacen posible el complejo militar-industrial de Irán”. El Departamento de Estado complementó que la provisión de armas convencionales de Irán a Caracas representa una “amenaza a los intereses de Estados Unidos en nuestra región” y señaló que EANSA contribuyó a la venta de drones de combate por “valor de millones de dólares”. Estas sanciones se suman a la campaña de presión militar y económica de Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro.













