Este hecho marca una escalada significativa, pasando de operaciones marítimas a una intervención directa en suelo soberano, lo que ha generado alarma a nivel internacional.

El presidente Donald Trump anunció personalmente la operación, declarando que se destruyó una “gran instalación” o “zona de muelle” utilizada para cargar embarcaciones con drogas. “Hubo una gran explosión en la zona del muelle donde cargan los barcos con drogas.

Así que atacamos todas las embarcaciones y ahora atacamos la zona.

Es el área de implementación; ahí es donde implementan, y eso ya no existe”, afirmó Trump.

Múltiples informes de medios, citando fuentes anónimas, revelaron que la operación fue un ataque con drones ejecutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) la semana pasada. El objetivo habría sido un muelle presuntamente utilizado por la banda venezolana Tren de Aragua para almacenar narcóticos.

Según los informes, no hubo víctimas mortales.

Este ataque es la primera operación terrestre conocida de EE.

UU. en Venezuela desde que la administración Trump autorizó a la CIA a realizar acciones encubiertas en el país.

El gobierno venezolano no ha comentado directamente sobre el ataque, aunque el ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, denunció meses de “locura imperial” y “acoso, amenaza, ataques”. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, han expresado su rechazo a las intervenciones militares.