Sin embargo, la medida enfrentó una fuerte oposición legal.
Un fallo clave de la Corte Suprema rechazó el plan de Trump de federalizar la Guardia Nacional de Illinois para desplegarla en Chicago, sentando un precedente para otras batallas legales.
Esta acción fue descrita como algo "inédito en EE.UU. en 60 años".
El gobierno de Trump también sufrió un revés en California, donde tuvo que retirar a los soldados que custodiaban un edificio federal de inmigración en Los Ángeles. En su anuncio a través de su plataforma Truth Social, Trump arremetió contra los alcaldes y gobernadores demócratas de las tres ciudades, a quienes calificó de "incompetentes", y cuestionó su oposición al despliegue militar a pesar del "gran progreso conseguido".
Pese al retiro, el presidente advirtió que las fuerzas federales podrían volver "cuando el crimen empiece a dispararse otra vez", algo que consideró "cuestión de tiempo".













