'Nuestro dominio del hemisferio occidental nunca más será cuestionado', sentenció.

Trump también comparó la operación con acciones militares de la Segunda Guerra Mundial, destacando su magnitud y precisión. La justificación legal para la captura se basó en una acusación penal por narcoterrorismo emitida en 2020, presentando la incursión militar no como una invasión, sino como el cumplimiento de una orden de arresto contra un 'fugitivo de la justicia estadounidense'. Esta estrategia es similar a la utilizada en 1989 contra Manuel Noriega en Panamá.

Trump aseguró que no se permitirá la intromisión de otras potencias mundiales en América, consolidando su visión de la región como esfera de influencia exclusiva de Washington.