El presidente Donald Trump amenazó explícitamente a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, afirmando que debería 'cuidarse el trasero'.

Trump acusó a Petro de producir cocaína y enviarla a Estados Unidos, declarando: 'Tiene plantas de cocaína, tiene fábricas donde produce cocaína… la están enviando a Estados Unidos, así que tiene que tener cuidado'. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones previas, donde Petro había calificado las acciones de Washington como un 'ataque a la soberanía' de América Latina.

En cuanto a Cuba, el mensaje fue igualmente contundente.

El secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, advirtió a La Habana que 'ponga sus barbas a remojar'. Rubio describió a Cuba como 'un desastre, gobernado por hombres seniles, incompetentes' y afirmó que la caída de Maduro era un golpe a la inteligencia y seguridad cubana que, según él, había 'colonizado Venezuela'. El propio Trump reforzó esta postura, calificando a Cuba como un 'país fallido' y señalando que 'es algo de lo que vamos a hablar'. Estas declaraciones fueron interpretadas como una clara señal de que, tras la acción en Venezuela, la Casa Blanca podría intensificar su presión sobre otros regímenes que considera hostiles en el hemisferio.