Tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump declaró explícitamente la intención de Estados Unidos de controlar la vasta industria petrolera de Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo. Esta medida fue presentada como un objetivo central de la intervención, más allá de la justificación inicial de la lucha contra el narcotráfico. Trump anunció que su gobierno incentivará a las grandes compañías petroleras estadounidenses a regresar a Venezuela para “invertir miles de millones de dólares, reparar la infraestructura gravemente deteriorada y comenzar a generar ganancias para el país”. El mandatario justificó esta acción argumentando que la industria petrolera venezolana fue desarrollada por Estados Unidos y que el chavismo se la “robó”. En sus palabras, “el dinero que va a venir de debajo del suelo es muy sustancial.
No nos va a costar nada”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta postura al exigir “acceso total” a los recursos y al explicar que, aunque Estados Unidos tiene “petróleo de sobra”, no permitirá que la industria venezolana sea controlada por “adversarios de Estados Unidos” como China, Rusia e Irán. Rubio anunció que mantendrán el petróleo venezolano “en cuarentena” hasta que se cumplan las condiciones de interés para Washington. Esta estrategia incluye refinar el crudo pesado venezolano en las refinerías de la Costa del Golfo de EE.
UU., que son las más adecuadas para ello.
La medida ha sido criticada por varios países, incluyendo México, Brasil y España, quienes manifestaron su preocupación ante cualquier “apropiación externa de recursos naturales”.
En resumenLa administración Trump ha declarado su intención de tomar el control de la industria petrolera venezolana, justificándolo como una recuperación de activos y una medida de seguridad para evitar la influencia de rivales como China y Rusia. El plan incluye la inversión de empresas estadounidenses para reconstruir la infraestructura y refinar el crudo, una decisión que ha generado rechazo internacional.