La nueva acusación, revelada tras su captura, incluye por primera vez a su esposa, Cilia Flores, y a su hijo, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, por presunto apoyo logístico y financiero.
Según el expediente, la red criminal habría colaborado con organizaciones como las FARC, el Cártel de Sinaloa y Los Zetas, utilizando la estructura del Estado venezolano para facilitar el tráfico de hasta 250 toneladas anuales de cocaína. Maduro y Flores fueron recluidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad que ha albergado a figuras como Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada. Se anticipa que ambos permanezcan en detención preventiva sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial, donde podrían enfrentar condenas de cadena perpetua.













