Sin embargo, esta justificación es cuestionada, ya que la operación implicó un ataque militar a gran escala.

Múltiples editoriales de medios influyentes como The New York Times y The Guardian han calificado la acción de “ilegal e imprudente”, advirtiendo que debilita el orden internacional y ofrece un pretexto para que otras potencias como Rusia y China justifiquen sus propias intervenciones militares.