Durante comentarios a la prensa a bordo del Air Force One, Trump describió a Colombia como un país “muy enfermo” y acusó a su presidente, Gustavo Petro, de “fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”. A la pregunta de un reportero sobre si Estados Unidos llevaría a cabo una operación militar similar en Colombia, Trump respondió: “Suena bien para mí”.

Estas declaraciones se suman a advertencias previas en las que le dijo a Petro que debía “cuidarse el trasero”.

El presidente colombiano reaccionó calificando la captura de Maduro como un “secuestro” y las acusaciones de Trump como “calumnias”. En cuanto a Cuba, Trump especuló que el gobierno de la isla podría estar “a punto de caer” tras la pérdida del apoyo económico y petrolero de Venezuela.

“No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos”, aseguró, sugiriendo que no sería necesaria una acción militar directa.

El secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, reforzó el mensaje al declarar que si él viviera en La Habana y formara parte del gobierno, “estaría al menos un poco preocupado”, describiendo a Cuba como un “desastre” dirigido por “hombres incompetentes y seniles”.