Pero los cárteles gobiernan México, ella no”. Afirmó haber ofrecido en repetidas ocasiones asistencia militar para “desmantelar los cárteles”, pero que Sheinbaum, a quien describió como “muy asustada”, se ha negado.
Ante esta situación, Trump concluyó de manera ominosa: “Habrá que hacer algo con México”. Estas declaraciones han sido interpretadas por analistas como una señal de que, bajo la nueva “Doctrina Donroe”, cualquier país con problemas de narcotráfico podría ser visto como un objetivo potencial. La presidenta Sheinbaum, por su parte, condenó la intervención en Venezuela y reafirmó la política exterior de México basada en la no intervención y la solución pacífica de conflictos, en clara alusión a la postura de Trump. La situación pone de manifiesto la tensión latente en la relación bilateral, donde la cooperación en seguridad coexiste con la amenaza de acciones unilaterales por parte de Washington.













