Fui capturado en mi casa en Caracas”.

Esta declaración inicial sienta las bases de su estrategia de defensa, que buscará impugnar la legalidad de su captura y traslado a Estados Unidos, argumentando inmunidad como jefe de Estado. Para esta batalla legal, Maduro ha contratado a Barry Pollack, un abogado de alto perfil conocido por haber negociado la liberación del fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Su esposa, Cilia Flores, quien también se declaró “completamente inocente”, denunció a través de su abogado haber sufrido “lesiones significativas” durante la operación militar. La fiscalía estadounidense, por su parte, sostiene que Maduro lideró durante décadas el “Cártel de los Soles”, una organización criminal que utilizó las estructuras del Estado para inundar Estados Unidos de drogas. El juez ha fijado la próxima audiencia para el 17 de marzo, mientras Maduro y Flores permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una prisión federal que ha albergado a otras figuras de alto perfil.