El propio Trump ha reflejado esta dualidad, afirmando que tiene “la sensación de que están cooperando”, pero advirtiendo a Rodríguez que si no “hace lo correcto”, le espera un futuro “peor que el de Maduro”. Según The Wall Street Journal, esta estrategia fue influenciada por un informe de la CIA que sugería que figuras del régimen como Rodríguez serían las más indicadas para mantener el orden en un escenario post-Maduro. La Casa Blanca busca así coaccionar al nuevo gobierno interino para que se alinee con sus intereses, principalmente en el sector petrolero, utilizando la amenaza de nuevos ataques y el bloqueo naval como principales herramientas de persuasión.