El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, afirmó que la misión fue ensayada en una réplica exacta del complejo presidencial.

Trump, quien siguió la operación en tiempo real, la calificó como “brillante” y “uno de los ataques más precisos”. El operativo dejó un saldo de víctimas mortales, con reportes que citan entre 40 y 80 fallecidos, incluyendo militares venezolanos y 32 miembros de la guardia cubana de Maduro.

Aunque Trump negó bajas estadounidenses, funcionarios del Pentágono confirmaron siete heridos.

La justificación oficial de Washington se centró en ejecutar una orden de arresto por narcoterrorismo, calificando la acción como una “operación policial” y no una invasión. Sin embargo, la intervención ha sido ampliamente condenada por violar la soberanía venezolana y el derecho internacional.