En declaraciones a periodistas, Trump lanzó una dura advertencia al presidente de Colombia, Gustavo Petro, a quien describió como un “hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”, y añadió que “no va a estar haciendo eso por mucho tiempo”. Al ser cuestionado sobre si podría ordenar una operación similar a la de Venezuela en Colombia, Trump respondió: “Me suena bien”. Esto provocó una reacción inmediata de Petro, quien amenazó con “tomar de nuevo las armas” para defender la soberanía de su país. En cuanto a Cuba, Trump pronosticó su inminente caída económica tras perder el subsidio petrolero de Venezuela.

“Cuba parece que está a punto de caer”, afirmó, aunque consideró que no sería necesaria una acción militar.

El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó el mensaje diciendo: “Si viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría al menos un poco preocupado”.

Para México, aunque Trump calificó a la presidenta Claudia Sheinbaum como “una persona estupenda”, aseguró que “los cárteles gobiernan México” y que “habrá que hacer algo”. Afirmó haber ofrecido repetidamente el envío de tropas para combatir a los cárteles, una oferta que el gobierno mexicano ha rechazado.

Estas amenazas han sido interpretadas como una clara señal de que Washington está dispuesto a actuar unilateralmente en la región para imponer sus intereses.