Sin embargo, en la nueva imputación, presentada tras su detención, el término aparece solo dos veces y ya no se le atribuye ese rol. El documento revisado ahora afirma que Maduro “participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción” donde las élites se enriquecen mediante el narcotráfico, operando en un “sistema de clientelismo dirigido por quienes están en la cima, conocido como el Cartel de los Soles”. Expertos y analistas, como los del centro InSight Crime, han sostenido durante años que el 'Cártel de los Soles' no es una organización jerárquica real, sino una red difusa de funcionarios corruptos.

Medios como The New York Times señalaron que ni la DEA ni la ONU habían mencionado a esta organización en sus informes anuales sobre drogas. La modificación en la acusación sugiere que los fiscales estadounidenses tendrían dificultades para probar en un juicio la existencia de un cártel formal liderado por Maduro, lo que refuerza la percepción de que el argumento del narcotráfico fue principalmente una herramienta política para justificar una acción geopolítica.