Las advertencias de Trump no se limitaron a México; también amenazó al presidente colombiano Gustavo Petro, a quien acusó de “fabricar cocaína”, e insinuó que una operación militar en Colombia le “suena bien”. Además, declaró que Cuba “está a punto de caer” tras perder el apoyo petrolero de Venezuela. Esta retórica de presión subraya la intención de la administración Trump de reafirmar el dominio estadounidense en el hemisferio, dejando en claro que la soberanía de otras naciones podría estar condicionada a su alineación con Washington.