Sin embargo, esta narrativa es fuertemente disputada por funcionarios locales.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó la versión del DHS de “tonterías” y “basura”, y exigió la salida inmediata de ICE de la ciudad, argumentando que su presencia “está causando caos”. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró el estado de emergencia y puso a la Guardia Nacional en alerta ante la creciente tensión social. Videos que circulan en redes sociales muestran al vehículo de Good alejándose de los agentes cuando se escuchan los disparos, lo que contradice la versión de un ataque deliberado. El suceso ha generado vigilias y manifestaciones en Minneapolis y Nueva York, donde miles de personas han honrado a Good y han exigido el fin de las redadas migratorias, que según datos citados, han resultado en al menos cinco muertes entre 2025 y 2026.