La propuesta, según el presidente, fue aprobada tras una “larga y difícil serie de negociaciones con senadores, secretarios y otros representantes políticos”.

Esta cifra representa un salto significativo respecto al presupuesto de defensa para 2026, que se sitúa en torno a los 900 mil millones de dólares bajo la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA). El gasto propuesto por Trump superaría en más de 1.2 billones de dólares el presupuesto del segundo país que más invierte en defensa, China, consolidando una brecha sin precedentes entre ambas potencias militares. El anuncio se produce en un contexto de política exterior asertiva, pocos días después de que Trump ordenara la operación militar en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro, y en medio de renovados llamados para tomar control de Groenlandia e insinuaciones sobre posibles operaciones en Colombia. Esta propuesta de gasto subraya la visión de la administración de proyectar la fuerza estadounidense a nivel global.