El término "mueble" es utilizado de forma despectiva en los reality shows para describir a participantes que no generan contenido o pasan desapercibidos.
El grito de Guevara, justo cuando Valverde era llamada al escenario por Montijo, fue interpretado por muchos como un acto de "mala copa".
La polémica creció al grado de que se especuló sobre una supuesta pelea entre Wendy y Galilea a raíz del comentario, rumor que la propia influencer desmintió.
Fiel a su estilo, Guevara respondió a las críticas a través de una transmisión en vivo en su canal de YouTube, donde minimizó la controversia.
“La gente se ofende de todo, no toda la gente, pero la que se ofende no tiene nada que hacer todo el santo día, más que ofenderse con cosas que ni son de ellos”, declaró, asegurando que no le importaba ser "funada" y que quienes la critican son "gente que no tiene nada que hacer". Este episodio subraya la dualidad de la personalidad de Wendy Guevara: su autenticidad y falta de filtros, que la catapultaron a la fama, son la misma fuente de sus polémicas más sonadas. A pesar de las críticas, ella se mantiene firme en su postura de no cambiar su esencia, una característica que su base de seguidores celebra, mientras que sus detractores la señalan constantemente.













