La leyenda de la NFL, Tom Brady, reveló que su nueva cachorra, Junie, es un clon de su anterior mascota, Lua, quien falleció en 2023. La noticia generó un amplio debate sobre el uso de la tecnología de clonación en animales de compañía y la ética detrás de esta práctica. Brady compartió la noticia a través de un comunicado difundido por Colossal Biosciences, una empresa de biotecnología en la que el ex mariscal de campo es inversionista. El proceso se realizó a partir de una extracción de sangre no invasiva antes de la muerte de Lua, una mezcla de pitbull que adoptó junto a su entonces esposa Gisele Bündchen.
"Amo a mis animales.
Significan el mundo para mí y mi familia", expresó Brady, añadiendo que la compañía le dio a su familia "una segunda oportunidad con nuestro amado perro".
La clonación de mascotas no es una práctica nueva entre las celebridades; figuras como Barbra Streisand también han recurrido a esta tecnología. Colossal Biosciences, que también trabaja en proyectos de "desextinción" de especies como el mamut lanudo, adquirió Viagen Pets and Equine, una empresa con experiencia en la clonación de mascotas para celebridades. El costo de un procedimiento de este tipo se estima entre 50,000 y 85,000 dólares, lo que subraya la exclusividad de esta opción y plantea preguntas sobre la relación emocional y ética con los animales clonados.
En resumenLa decisión de Tom Brady de clonar a su perra Lua ha puesto de relieve la creciente intersección entre la tecnología, el afecto por las mascotas y el estatus socioeconómico. Su revelación se suma a una corta lista de celebridades que han optado por este controvertido método para sobrellevar la pérdida de sus animales de compañía.