El legendario ex mariscal de campo de la NFL, Tom Brady, sorprendió al público al revelar que su perra actual, Junie, es un clon de su anterior mascota, Lua, fallecida en diciembre de 2023. La confesión se realizó a través de un comunicado de Colossal Biosciences, una empresa de biotecnología en la que Brady es inversionista. Brady explicó que el procedimiento se llevó a cabo antes de la muerte de Lua, una mezcla de pitbull que compartió durante más de una década con su entonces esposa, Gisele Bündchen, y sus hijos. “Hace unos años, trabajé con Colossal y aproveché su tecnología de clonación no invasiva mediante una simple extracción de sangre a nuestra perra anciana antes de que falleciera”, detalló el exatleta. Calificó el resultado como una “segunda oportunidad con un clon de nuestra querida perra”.
La empresa Viagen, recientemente adquirida por Colossal, fue la encargada del proceso, la cual ha clonado mascotas para otras celebridades como Barbra Streisand y Paris Hilton.
El costo de clonar un perro puede ascender a 50,000 dólares.
Esta revelación ha generado un intenso debate en redes sociales.
Mientras algunos seguidores ven la clonación como una forma de sobrellevar el duelo por una mascota, otros critican la práctica desde una perspectiva ética, citando preocupaciones sobre el bienestar animal y la crisis de sobrepoblación en refugios. Grupos defensores de los derechos de los animales, como PETA, han señalado que la clonación “agrava la crisis de animales sin hogar”. Los expertos también subrayan que un clon es un gemelo genético, pero no resucita la personalidad ni los recuerdos del animal original.
En resumenTom Brady confesó que su perra actual, Junie, es un clon de su mascota Lua, fallecida en 2023, un procedimiento realizado por la empresa Colossal Biosciences. La noticia generó un debate sobre la ética de la clonación de mascotas, con opiniones divididas entre el consuelo personal y las preocupaciones por el bienestar animal.