Ante la presión, Rueda recurrió a Instagram para aclarar la situación.

En un video, afirmó que el material fue proyectado “sin su consentimiento, sin su autorización” y ofreció una disculpa pública: “Quiero ofrecer una disculpa pública a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum.

Se merece todo mi respeto por el hecho de ser mujer y por su investidura presidencial”. El equipo de producción del cantante también emitió un comunicado asumiendo la responsabilidad, explicando que el video fue tomado de redes sociales y agregado al espectáculo sin consultar al artista ni evaluar su impacto. El suceso generó un debate sobre el uso ético de la IA en espectáculos masivos y los vacíos legales en México respecto a la manipulación de imágenes de figuras públicas, especialmente en contextos que trivializan la violencia.