¡Tú y tu familia!
¡Fraude!”.
Ante esto, Bosch cuestionó: “¿Qué tiene que haber en el corazón de una persona para desearle el mal a alguien que ni siquiera conoce?”. La modelo tabasqueña contextualizó los ataques como una forma de violencia de género, afirmando que esta “nace del odio, de la desinformación y de la incapacidad de algunos de ver a una mujer brillar sin sentirse amenazados”. A pesar de admitir que los ataques “duelen”, aseguró que no la definen y que su fortaleza y autoestima permanecen firmes. Su respuesta fue contundente: “ningún ataque hará que me arrodille, ningún insulto apagará mi propósito”.
En su mensaje, Bosch se posicionó no solo como reina de belleza, sino como una mujer que ha vivido la violencia en carne propia y que usará su plataforma para visibilizar estas agresiones.
Concluyó con una declaración de resiliencia: “Mi victoria no es una amenaza. Mi victoria es un recordatorio de que las mujeres somos resilientes, capaces y poderosas”.
Su postura fue defendida por figuras como Lupita Jones, quien pidió parar el “hate” contra la nueva reina.













