La controversia surgió tras una entrevista donde mencionó no tener una residencia fija, lo que fue interpretado por algunos medios como una señal de indigencia. Después de que titulares internacionales afirmaran que Kevin Spacey estaba “sin hogar”, el actor de 66 años decidió responder directamente a la creciente preocupación de sus seguidores. “Quiero ser claro: no estoy sin hogar de la forma que los titulares están haciendo ver”, afirmó en un video.

Explicó que su comentario sobre no tener una residencia permanente fue sacado de contexto.

“Cuando hablé con el periodista, le dije que básicamente estaba viviendo en hoteles y Airbnbs, yendo a donde está el trabajo, tal como lo hice cuando comencé este negocio”, aclaró. Spacey calificó de “imprecisa” la forma en que se interpretó su declaración y lamentó que se socavara el trabajo del periodista “en aras de los clics”. El actor reconoció que enfrenta desafíos económicos debido a los altos costos de sus procesos legales por acusaciones de agresión sexual, de las cuales fue absuelto en juicios en Estados Unidos y Reino Unido. Previamente había admitido que tuvo que vender su casa en Baltimore para cubrir sus deudas, pero insistió en que su actual estilo de vida nómada responde a sus compromisos laborales. “Espero que en algún momento, si las cosas siguen mejorando, pueda decidir dónde quiero volver a establecerme”, concluyó.