El incidente ocurrió mientras Ángela Aguilar se presentaba en El Paso, Texas. Desde el backstage, Pepe Aguilar inició una transmisión en vivo y, al leer comentarios que especulaban sobre si su hija usaba rellenos o “esponjas” para aumentar el volumen de sus glúteos, decidió abordar el tema de manera sarcástica. El cantante enfocó la cámara hacia el cuerpo de su hija, realizó un acercamiento explícito a sus glúteos y comentó entre risas: “A ver, vamos a ver...

No pues sí, pinch*s esponjas, ¿eh?”.

El video se viralizó de inmediato, provocando una condena generalizada. Una creadora de contenido en TikTok calificó el momento como “el más perturbador de mi 2025”, argumentando que Pepe Aguilar parece tener una “seria obsesión con salir a pelear en redes sociales al grado de exponer de una manera degradante a su propia hija”. Los críticos señalaron que el acto contribuye a la sexualización que Ángela ha enfrentado desde su adolescencia y contradice las propias declaraciones de la cantante, quien previamente ha dicho que “de los cuerpos ajenos no se habla”. Aunque algunos defendieron al cantante argumentando que solo bromeaba, la mayoría de las reacciones fueron de indignación.