A pesar del debate, el video capturó una conexión genuina entre la artista y su público presente, que la arropó con su apoyo. El momento no solo reavivó la conversación sobre la cantante, sino que también evidenció la polarización que genera su figura, mostrando a una Ángela Aguilar que, frente a la adversidad mediática, busca refugio y validación en el aplauso de sus seguidores.